Historias de amor para Reflexionar

parejas reflexionando

Luciana y Pancho

Un estilo de vida como una montaña rusa, así vivía a diario Luciana, una persona tremenda con las personas y juguetona con sus amigos. Luciana padecía de una enfermedad muy particular que era muy difícil sobrellevar para ella, sabiendo que se burlarían optó por dejar a un lado la tristeza y al lugar donde iba irradiaba mucha alegría. Un buen día para Luciana, fue el conocer a Pancho, el chico tremendo que irradiaba tristeza. Muchos decían que se complementaban eran como el ying yang, más ellos no se tragaban cuento alguno, solo fue hasta el día que se conocieron en la clínica que se hizo un clima muy especial surgiendo una química como ninguna otra… ellos eran los mejores y hacian cada cosa, hasta que un buen día ella le pregunta que padecía para que siempre lo vea en la clinica, lo que respondió fue: -Es cierto que nos conocíamos de antes y no sabíamos los problemas de uno sin embargo en tu mirada vi más que joda, eras vulnerable y me dió la curiosidad de seguir conociendo un poco más de ti hasta el punto de venir y mirarte de lejos entrar y ahora entrando juntos, creo que me he enamorado de Luciana. Yo solo vengo y vendré por ti.

La cobardía es el primer paso para perder un amor

Nunca antes se habia enamorado y creía que era un amor como en los cuentos de hadas, el primero el definitivo… pues, asi no fue como ocurrio su relato, Liliana era una chica muy alegre con solo una sonrisa enamoraba a cualquier tipo, sin embargo ante tantos pretendientes ella le fascinaba solo uno, el chico calla e introvertido de la clase que se sentaba al final, era como una especie de bicho raro para la escuela pero no para Liliana. A punto de decirle lo que sentía por él, este la dejó plantada y se fue… tanto fue su disgusto que se dijo jamás volver amar a ningún hombre. Él se encontraba en el cole y le dijo estas palabras: -Yo siempre supe que eras la única, me dio tanto miedo de tenerte entre mis brazos y que después te vayas de mi vida, no podría soportalo es por eso que hice lo que hice. A lo que ella responde: -Tu cobardía ha hecho lo que tanto temías, desde hoy me has perdido para siempre.

El alcohol no sana un desamor

Esta es la vida de Antony, un chico poco expresivo que llegó a conocer a una buena muchacha, sin embargo el tiempo pasaba y la relación se apagaba como una vela en días sin luz… nada dura para siempre, hasta que ella decidio alejarse y Antony no vio mejor cosa que empezar a tomar con amistades extrañas, el alcohol lo sanaba por las noches y por el día la desesperación de no poder encontrarla ni saber nada de ella. Poco a poco Antony caía en las peores manos de la adicción hasta el punto de no reconocer a su familia y verse tirado en un rincón de la calle esperando solo su terrible deceso… cuando de pronto llego ella, la vio como un espejismo producto del alcohol y drogas, logrando oir de sus labios: -Nunca me fui, siempre estuve esperándote…

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